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Textos
Aqui encontraran algunos textos que he escrito, espero que les guste,
manden sus comentarios a bernardo.hugo.cesar@gmail.com.
Estos textos fueron escritos en su mayoria entre el año 1983 y 1987, el resto
desde esas fechas hasta hoy.
Estos textos estan registrados en el Instituto Nacional del Derecho de Autor,
Registro Publico del Derecho de Autor bajo el titulo "CONFUSION"
numero de registro 03-2002-102912474700-14.
Algo para los que tienen dudas:
"Piensa que puedes hacerlo, o piensa que no puedes hacerlo. En los dos casos acertarás".
Henry Ford, fundador de Ford Motor Company.
Para publicar gratis tu libro o escritos, pueden enviarlo por mail a bernardo.hugo.cesar@gmail.com
el registro de los derechos de autor deben ser realizados antes de la publicación, esto para
proteger sus derechos.
Inicio de tracción
Acá de nuevo, la ultima vez que escribí me olvide de contarles como empezó el grupo tracción, por eso tuve problemas, espero poder resarcirlos con esto.
La cosa no se será muy precisa ya que pasaron como un millos de años de esto, lo que me acuerdo es que había convencido a mi padre de que me diera el dinero para comprar una bicicleta, no que moneda se utilizaba en Argentina en esa fecha pero recuerdo que me dio 100 algo, yo salí con el dinero hacia el comercio especializado en vehículos de dos ruedas, y a mitad de camino pase a visitar a un amigo "Federico Pucheta”, que estaba con otro gran amigo "Guillermo Curado”; cabe aclarar antes de continuar con la historia que Guillermo tocaba la guitarra para esas fechas y tenia un sueño, el de tocar la misma en un grupo de rock, en esas épocas escuchábamos Soda estereo, GIT, Charly Garcia, etc., continuando, al llegar a la residencia de mi amigo los encuentro leyendo el periódico de Córdoba, y comentando de la venta de una batería de 4 cuerpos por la módica suma de 100 lo que sean, creo que pesos, pero pudieran ser australes.
Guillermo lo tenia casi convencido a Federico de que era una oportunidad única en la vida, y yo que soy fácil de convencer financie la compra, nos fuimos ahí mismo a comprarla, la pagamos y terminamos en la vereda con una batería sin un mango para poder tomarnos un taxi, locuras no!!, que le vamos a hacer, éramos tan pobres.
Acto seguido nos encontrábamos haciendo dedo a ver si algún buen samaritano nos llevaba al centro a los tres y "La Batería”, en Córdoba siempre pasan cosas raras, locas y buenas, y ese día nos ocurrió a nosotros, apareció un ratrogero y nos dejo con los bártulos en casa de Federico, yo hasta ese momento no había entrado en cuentas, pero al final se acordó que Federico tocara la Batería y yo el Bajo, solo faltaba explicárselo a mi viejo.
La tarea parecía difícil pero al final no lo fue, mi padre era alguien abierto de mente y no vio problema de cambiar la bicicleta por un bajo, en el mientras Federico me devolvía el dinero para que mi primo me comprara el bajo en Bs.As. comenzamos a ensayar en un lugarcito que nos dieron en el Colegio "Inmaculada”, una habitación de 3x3 arriba de la puerta de entrada al teatro del colegio, en si para el grupo teníamos solo la batería nos faltaba el bajo, la guitarra eléctrica y un amplificador para estos últimos.
Esto se resolvió de la siguiente forma, el amplificador lo conseguimos del colegio, tenían uno viejo a válvulas que no funcionaba, pero Federico con algún conocimiento y mucha maña lo pudo hacer funcionar, lo raro de esto es que el aparato utilizaba 4 válvulas pero funcionaba hasta con 1. Todavía tengo vividos los recuerdos de Federico, atrás del amplificador, que estaba en una pequeña mesa, tratando de conectar algo y haciendo terribles corto circuitos que iluminaban el fondo de la habitación reflejando la sombra de su cabeza, lo bueno es que siempre lograba que funcionara.
La guitarra la conseguimos de un ex alumno del colegio, era algo raro y peligroso ya que esta tenia como 20 años, pintada media psicodélica y con las cuerdas mas oxidadas que el casco del Titanic, era aconsejable vacunarse contra el tétanos antes de acercarse a la misma, ni digamos si intentabas tocarla, en si tenia varios problemas mas pero a caballo regalado no se le miran los dientes.
El bajo era un problema realmente, pero también logramos solucionarlo, conocimos a otro grupo que tenia bajo y no batería así que intercambiamos instrumentos y de paso me enseñaban algo, ya que de bajo solo sabia que tenia 4 cuerdas, ya no me acuerdo de los nombres de esa gente.
Ese fue el comienzo, así de fácil, cada uno empezó a aprender, muy lentamente, después de un tiempo ya compre mi bajo, y nos separamos del otro grupo para poder ensayar cuando quisiéramos, Pedro un profesor del colegio nos consiguió un lugar mas grande para ensayar dentro del colegio, pero teníamos que limpiarlo, la verdad cuando entramos no sabíamos si existía piso debajo de la mugre que había, era una habitación que estaba debajo del escenario del teatro del colegio, parecía que desde que se creo el lugar habían estado tirando ahí toda la tierra y basura que se producía o juntaba en el lugar. La tarea no fue fácil pero al cabo de un par de días logramos mover la basura a otros rincones del colegio, y con inmensa alegría encontramos u suelo debajo. Fue una gran comodidad tener un lugar donde ensayar cuando quisiéramos, ya que nos habían dado la llave para entrar los fines de semana o a la noche, esto me parece que nunca se lo agradecimos lo suficiente a Pedro Marino, pero si alguna vez lee esto GRACIAS!!!.
Los ensayos de los fines de semana se hicieron muy concurridos por compañeros del colegio y ex alumnos que aprovechaban para ver gente, escucharnos y hacer deportes, fueron épocas muy buenas, la gente iba y venia, y al grupo entro y salio mucha gente, tuvimos una trompeta, teclados y no se que mas cosas, uno que vino y se quedo fue Sergio Rufail.
La historia continuo, pasaron muchas cosas, gente, años, y lugares, el grupo al final desapareció con los años, pero el sentimiento quedo, y lo mas importante la amistad, por mas que no nos veamos casi nunca, y que cada uno se fue a vivir a rincones lejanos de nuestro país o del planeta, de vez en cuanto recordamos y pensamos en los que nos acompañaron en ese momento de nuestras vidas. Siempre los recordare.
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